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Cómo el Marqués de Sade causó la Revolución Francesa

Febrero 13, 2017Jorge Rodriguez0 Comments

Cómo el Marqués de Sade causó la Revolución Francesa

Ser oportuno es tan importante como ser talentoso. El Marqués de Sade supo aprovechar su oportunidad para incitar uno de los movimientos políticos más importantes de la historia.

Todo que que haya visto Los Miserables posee un profundo entendimiento de la Revolución Francesa. Un grupo de jóvenes valientes se unieron para cantar y protestar por su libertad. Es admirable como todos ellos seguían cantando pasara lo que pasara.

Claro que, como Los Miserables solo duró setecientas horas, no había tiempo para delinear qué fue lo que motivó el punto de quiebre que significó la Toma de La Bastilla.

Todos saben que si no sabes entonar en grupo, ninguna organización revolucionaria te aceptará.

Resulta ser que el Marqués de Sade (un tipo tan pervertido que tuvimos que inventar una palabra para referirnos a sus desvaríos, en él se basa el término “sadismo” o “sádico”) fue el individuo que encendió la chispa que daría lugar a la revuelta inicial que hizo estallar la Revolución Francesa.

Debido a una serie de bizarras acusaciones sexuales (que conociendo a este sujeto, podemos asumir que tenían fundamento), el Marqués de Sade fue encarcelado. Pasó años siendo trasladado de prisión en prisión. Mientras tanto, se ocupaba leyendo y escribiendo sin parar.

Por casualidad, Sade se encontraba en La Bastilla en la época en que la situación política en Francia comenzaba a caldearse. El primero de julio de mil setecientos ochenta y nueve, dos semanas antes de la Toma de La Bastilla, el Marqués, usando de altavoz un tubo destinado a evacuar heces, se dirigió a las multitudes conglomeradas fuera del lugar a través de su ventana. Afirmó que los prisioneros estaban siendo asesinados, que se les cortaba el cuello sin más y que debían ser rescatados (argumento que era falso). El Marqués se pasó el día gritando sin que nadie pudiera evitarlo.

En la imagen: el estado de La Bastilla, días después de las afirmaciones del Marqués de Sade.

La presión política y social había estado aumentando por un buen tiempo. Las escandalosas afirmaciones de Sade, equiparadas a un Gobierno que ya había dado muestras de su tiranía, terminaron de enfurecer a la gente.

En vista de los ánimos alrededor de La Bastilla, el Marqués de Sade fue trasladado temporalmente al manicomio de Charenton. Quince volúmenes manuscritos de sus obras “listos para editar” fueron perdidos entre su mudanza forzada y la subsecuente Toma de La Bastilla.

Poco después, Sade es puesto en libertad gracias un decreto de la Asamblea Revolucionaria que abolía las “lettres de cachet”. Sin embargo, como nunca pudo experimentar la perspectiva histórica posterior con la que contamos nosotros, el Marqués nunca se enteró de que sus falsas consignas de preso desesperado contribuyeron en desatar uno de los movimientos políticos más importantes de la historia.